jueves, 9 de mayo de 2024

Respuesta a respuesta de carta

Sr Schwarzenegger:
Lamento profundamente sus preconcepciones hacia mi persona. Sí, admito que no fui el mejor en esta vida, admito mis errores y admito que quizá las situaciones no fueron del todo bien manejadas. Pero me gustaría poder darle el sentido que merece a su relato, ya que una historia que no es contada por su protagonista es como un robo de identidad. De esta persona salieron los hechos que usted quiere en su relato, relato que necesita una fuente confiable de información. He esperado segundos, minutos, horas, días, semanas, meses y años para contar mi historia, por favor deme esa oportunidad. Y si no es por nuestra cercanía sanguínea, que sea por el amor al arte. Atentamente,
A.H

Notas de lectura

La siesta
En este cuento la protagonista es una joven disfrutando una tarde de verano. La ambientación de la historia es esa: el calor, la playa, el río, el protector solar y los anteojos de sol. Un hombre irrumpe su tranquilidad con demasiada insistencia, e inician una conversación bastante en contra de la voluntad de la protagonista. Acá lo que me gustó son los acotes del narrador en los diálogos, tales como “contesta Alberto a la pregunta que Mara no le hizo”, y esto puede denotar la sensación de hartazgo que tiene la protagonista respecto del hombre. Aquí comienza a construirse la historia profunda, siendo la natación y las corrientes del río las que le dan sentido, donde la joven desafía al hombre a nadar tras su interés en ello y no lo alerta de la peligrosa corriente que está en el río. La historia profunda se cierra cuando se lo deja de nombrar al hombre y prosigue la historia superficial con la vuelta a casa de la joven.

Esa mujer
La historia cuenta sobre un periodista que va en busca de información sobre una mujer muerta a la casa de un Coronel, que sabe dónde está. La particularidad de la historia es que se trata de un hecho histórico, real, que subyace al robo del cadáver de Eva Perón. Pero aunque se trate de un hecho real, el contexto nunca es nombrado y los hechos políticos tampoco, hay mucho que no se dice pero lo que se dice alcanza para dar a entender lo que ha sucedido. En la construcción del relato juega mucho la construcción del ambiente y los personajes, muy densamente descrito el primero, lo que da mucho detalle y pone en sintonía al lector con la historia. En la descripción utiliza metáforas, exagera, y le agrega un sentido contrario, como cuando para decir que había mucho silencio en la habitación, describe todo lo otro que se escuchaba que venía del edificio. El diálogo predomina fuertemente en el relato, y esto da indicios respecto de la personalidad de los personajes. Si bien el que busca la información es el periodista, el que domina es el Coronel, que habla mucho más y de manera exasperada.

Autoevaluación

Volver a escribir fue reencontrarme con una parte de mi. El taller me ayudó a reconectar con la lectura y con la escritura, además de darme muchos recursos para ambas. El poder disfrutar de ambas cosas pero saber que en el medio estás aprendiendo sobre eso está muy bueno, ya que con las lecturas descubrí varias formas de escribir y me incentivó a no quedarme en el molde. Por ejemplo con los cuentos de Mariana Enríquez, que tienen un sentido de realismo que antes no había considerado darle a mis historias pero que, sin embargo, me encanta como queda. Además, lo que aprendí sobre la construcción de la narración me hizo pensar todo más claramente, no tanto en abstracto como una historia que esté buena sino que con la escritura misma hacer que se vuelva interesante. 
Me encanta la consigna de las cartas ya que considero que es un buen instrumento para escribir cosas que no hubiésemos imaginado, aprender a trabajar con lo que nos toca y hacerlo lo mejor posible. También la escritura en el diario me ayuda a ver más atentamente a mi alrededor y a veces cuando veo algo que me llama la atención pienso en qué historia podría construir en base a eso, me ayudó mucho a pensar que la imaginación no nace de la nada como yo antes creía, sino en una conexión profunda con la realidad y lo que nos rodea. 
Algo que me cuesta a veces es plasmar esas historias que se me ocurren al cuento, a la escritura, tratar de que no sea denso ni que le falten cosas. A veces tengo una idea de entrada pero después no sé cómo cerrarlas. El pensar en un total es algo que me haría falta para la construcción de los cuentos. 
Me di cuenta que el género que más me gusta escribir hasta el momento es el suspenso, con un toque de fantasía. Y algo que destaco de mi es que soy muy detallada, y eso se ve reflejado en lo que escribo.

Respuesta a carta

Srta. Gunness:
Recibí su carta muy entusiasmado pero en cuanto me informaron las sospechas que tienen de usted mi interés desapareció. Me pregunto qué hubiese sido de mi de aceptar su invitación, ya que, como sabe usted bien sus intenciones no pueden ser muy buenas viniendo de alguien que ha matado a su marido, y que luego tiene el tupé de buscar pretendientes por los avisos del diario. Por supuesto que rechazo la posibilidad de un encuentro entre usted y yo, no solo por ser una asesina, sino porque mi visita a Estados Unidos no será para siempre, pues, soy un hombre con tareas muy importantes delegadas en Alemania. Espero que pueda reflexionar sobre sus actos y por supuesto aceptar la condena que le corresponde de pasar el resto de su vida en soledad. El que la hace, la paga. Atentamente,
A.H.

Poema policial

Luces rojas
Cada vez, una calle sin mirar
una vez, una calle cruzar
sin duda es fácil huir
pero no lo es seguir

Las luces rojas se ven pasar
como llamaradas en la oscuridad
nada hace frenar
a los locos de esa ciudad

La ruta arde por la velocidad
la misma que nos da lugar
la misma que nos vio partir
la misma que nos ve llegar

Noticia inspiración:
https://www.eqsnotas.com/policiales/persecucion-policial--de-pelicula--causo-revuelo-en-una-ciudad-de-la-cordillera_a662981bbeeec189f6a8856c2

miércoles, 24 de abril de 2024

03:03

La televisión cada vez me encandilaba más. Había sido un día agotador y ya no tenía energías ni para fijar la vista en el aparato. Decidí apagarla antes de que a mi se me apague el cerebro, y como de costumbre, después de haber ido al pasillo de la habitación a tomar agua, mi perro Toby se subió a mi cama y se recostó a mi lado, indicando que ya era hora de dormir para él también. Cerré los ojos y ya estaba en mis sueños más profundos en unos pocos minutos. Un escozor me despabiló, con un sudor frío recorriendo mi remera, intenté rascarme la pierna para poder seguir descansando con tranquilidad. El ladrido de mi perro me sobresaltó, haciendo que me siente en la cama de golpe. Miré la hora en un reloj digital en mi mesita de luz, eran las 03:03 de la mañana. Toby, mi fiel labrador estaba a mi lado, también sentado, mirando un punto fijo en la pared casi hipnotizado. Miré y traté de descifrar lo que había, pero no era nada. La luz de la calle apenas se colaba por los agujeros de la persiana, por lo que podía ver bien esa pared blanca. Miré la televisión, casi como si algo de mirar la pared me hubiese obligado, y vi por debajo el control del codificador deslizándose solo y cayéndose al suelo, así sin más, como si una fuerza que no veía lo hubiese empujado. Sentí unas gotas caer desde mi nuca a mi espalda, y lo único en lo que podía pensar es en que mi perro no hizo efecto el ruido ya que se encontraba en ese estado de quietud desde que me desperté. Parecía una estatua. Me empezó a asustar, así que le empecé a hablar, pues sabía que no se iba a resistir a unas palabras mágicas, como a todo perro le sucede. Pero no hubo caso, Toby seguía mirando un punto fijo sin siquiera parpadear. Miré, otra vez, al mismo lugar. Gran error. Cuando quise salir de ese punto solo vi todo borroso. No podía enfocar la vista. Era como si yo mismo estuviera queriendo ver borroso, pero claramente no era yo. La desesperación empezó a correr por mi cuerpo. Quería salir, quería escapar. Quería ver, quería ser consciente. Entendí a Toby, no se podía escapar de esa visión así como así. Vi una sombra, una sombra muy clara, casi imperceptible, que me captaba como la tierra a la luna. Un rostro, con los ojos muy abiertos, tanto que solo podía ver blanco en ellos, me miraba fijamente. Su nariz era una línea, sus labios con forma de arco estaban abiertos y se movían. Pero yo no podía escuchar nada. No podía escuchar nada de lo que decía, no podía ver nada más que ese rostro desfigurado en la pared blanca de mi habitación.

Notas de lectura

Fotos
La historia oculta, o profunda, es el arte. El arte de la fotografía, de parte de Mauricio, y el arte de la escritura en el caso de Tolosa. Mientras que la primera historia muestra y describe el paso del tiempo en la relación entre dos amigos, la segunda historia se entreteje en esta mostrando como el arte es concebido por estos dos. El hecho de que la gente y su propio amigo haya menospreciado la fotografía como arte, entre otras cosas, hizo que la vida de Mauricio se pusiera en cuestión, ya que eso era lo que lo salvaba.
Hay un punto de vista interno ya que es del propio Tolosa, pues refleja sus pensamientos y sentimientos en algunos casos. El narrador es en primera persona, que describe, habiéndo también diálogo y escritos externos como las cartas o las cosas del diario.
Los elementos de la intriga yo creo que vienen al final cuando Mauricio empieza a ser como era al principio, es decir, cuando el personaje después de haber evolucionado involuciona, el no saber por qué fue. La respuesta está al final dándole forma a la historia profunda. Allí se mezcla la historia superficial, donde Mauricio se suicida, y la historia profunda, donde la fotografía está ahí para no perder de vista aquello que a él lo hacía vivir, su salida, su mirada.

La forma de la espada
La historia superficial es la narración de Borges ya que cuenta lo que sabe del inglés y cómo termina alojándose en su lugar, además de contar mediante su relato el relato del inglés sobre cómo obtuvo su característica cicatriz. Mientras ese relato se desarrolla se entreteje la historia oculta, muy bien oculta y que se devela al final, la profunda, en la que el Inglés es el traidor y no el traicionado.
Mientras que el punto de vista del primer relato o del relato que “acoge” el segundo, es un punto de vista interno, del primer narrador el cual tiene la particularidad de ser Borges, el autor del cuento. El segundo narrador parece ser que es el Inglés al principio, dando una contextualización muy detallada de quien parece ser el antagonista, dando un indicio de que si tan bien lo conocía por algo era. Al final ese punto de vista es el contrario a él, ya que el es el traidor, por lo que construye un narrador desde la primera persona de quien el traicionó.
El punto de intriga está en base a la cicatriz, o el relato que se produce para dar a conocer su origen, centrándose casi todo el cuento en ello y dando un giro sorpresa al final.

Nota de lectura

El cuento de navidad de Auggie Wren - Paul Auster Me pareció una estructura del cuento con muy poco de estructura, ya que va y viene sobre e...